martes, junio 14, 2011

El viajero del Mesozoico

Una de las primeras aventuras de Spirou que leí, aunque siempre será para mí, El turista del Mesozoico, tal y como se titulaba el album de Jaimes Libros, de Espirú, claro. El libro narra como el conde de Champiñac encuentra en el Antartico un huevo de dinosaurio, que hace eclosionar en su finca, y las peripecias que suceden alrededor, con un ritmo demencial, hasta que se encuentra un lugar apropiado para el dinosaurio.
Como todas las aventuras que trascurren en Champiñac, son ricas en personajes, desde multitud de apariciones del conde, a otros personajes de la serie como el Alcalde, Gustavo, Duplumier, el borrachín...todos esos personajes que Franquin supo manejar, aunque ya tenía ayudas en el guión. En este episodio, me gustaría destacar dos personajes, uno de los habituales, y de mis favoritos, Fantasio que nadie como Franquin supo sacarle partido, aunque la versión de Fantasio de Emilie Bravo me pareció bastante acertada y el otro personaje es un científico de los que el conde llama para colaborar, el científico se llama Sprtschk, así, sin ninguna vocal, quizás por el nombre recuerda al Pst de Tintín (Szut en la versión original).
Remitiendonos a nuestro amigo Sprtschk, lo primero que llama la atención es que apenas habla como los demás personajes y apenas interactúa con los demás personajes, está en su mundo de formulas. Arriba vemos como el conde "se siente tan feliz" por verlo como toma parte de la jubilosa alegría de sus compañeros científicos. Quizás lo saluda demasiado efusivamente.
Aquí vemos a nuestro entrañable septuagenario charlando con el Biólogo, y como Sprtschk tropieza con el pie de nuestro héroe, inmerso en sus calculos mentales y cae al suelo aparatosamente. A lo mejor, viendo detenidamente las viñetas, no cae aparatosamente, sino que el pie del conde se estira a propósito para dejarlo caer, y la cara del anciano en la viñeta central, impasible mientras su compañero cae. ¿Es posible? Un personaje modélico como Pacome Hegessippe Adelard Ladislas, conde de Champiñac, un venerable anciano, ¿Torturando sadicamente a un compañero? ¿Ese sadismo de Franquin? Todavía faltan muchos años para sus Ideas Negras.
En un alarde de sadismo y crueldad, Franquin liquida al personaje al ser devorado de forma accidental por el dinosaurio, que al ser herbívoro, ni siquiera lo ha devorado a propósito, mientras los compañeros de Sprtschk se lamentan por lo acontecido, un impasible conde explica la naturaleza de los estudios de su recién desparecido compañero, al momento cambia la expresión de los ciestíficos aunque Spirou expresa algo de perplejidad. El hecho de resaltar este mini-episodio dentro de la trama de El viajero del Mesozoico, es porque sin entrar en materia de sobre lo que hace el científico desaparecido, Franquin se comporta con una inusitada crueldad con el personaje. Hecho que es realmente insólito en esa época, y yo creo que es el primer personaje que muere "en directo" en la serie.
Respecto a Fantasio, nadie ha sido capaz de sacar tanto partido del personaje, como he dicho en la introducción, y el protagonismo de Fantasio fué tanto que llegó a coprotagonizar la serie. Aunque hemos elegido en esta ocasión El viajero del Mesozoico, en Los ladrones del Marsupilami, Franquin maneja el personaje notablemente para hacer de astirta circense. Gráficamente, el personaje asténico (como Gastón) y con cuatro pelos tiesos, dá mucho mas juego que el protagonista Spirou.
Ciñendonos al Viajero del Mesoizoico, el gag con Fantasio va a durar todo el album, comienza con Fantasio, de conformidad con su olfato periodistico, se introduce en el camión congelador para averiguar lo que ha descubierto el conde. Así encerrado en el frigorífico, Fantasio queda helado, y las bebidas que le dan para que entre en calor y recupere el color no hacen mas que proporcionarle una borrachera.
Como consecuencia de su casi congelación, nuestro héroe coge un catarro de campeonato, y vegeta a lo largo del album estornudando, en esta ocasión, merced de un gran estornudo cae sobre la cola del dinosaurio cabalgando sobre ella a través de medio pueblo de champiñac, mientras los valerosos chapiñaquenses huyen despavoridos. Al fin y al cabo, este album no es mas que uno de Godzilla.
Como colofón, nuestro héroe se encuentra con Spirou, mero espectador de toda la aventura, que acaba de finalizar, y para sorpresa del botones, Fantasio ni siquiera se ha dado cuenta de lo que ha pasado con el dinosaurio, de tan absorto que ha estado con sus estornudos.
Este tipo de episodios, tan típicos de la era de Franquin, son los que he echado de menos en sus sucesores, Fournier lo hacía de forma francamente basta, Tomé y Janry demasiado caricaturistas, Morvan y Munuera demasiado serios...en fin, lo cierto es que André Franquin era un gran artista del comic(con mayúsculas en la A), y aquí le dedicamos este pequeño homenaje.


5 comentarios:

lover dijo...

Creo comprender que, después de leer toda la obra publicada en España de Franquin, es el dibujante el que habla por boca del conde de Champiñac, mostrando su desprecio al científico por hacer una bomba nuclear, y ese desprecio constante en toda su obra enlaza con el desprecio a los militares y a los cazadores que mostró, con más claridad,en su célebre personaje Gaston Lagaffe.
¿Intento exculpar a Franquin? Sí, poca gente me ha hecho tan feliz en esta vida como él, jaja.

Enhorabuena por el artículo y por el blog, es fantástico!

Lover

Blueberry dijo...

Si, digamos que es el más implicado ideológicamente de los que trabajaban con el personajes, tambien podemos decir que contaba a su favor con la admiración del señor Dupuis...quizá a otros no se le permiten esas libertades

David dijo...

El detalle del científico estaba muy bien. Revisé este álbum hace nada y ese detalle fue uno de los que más me gustó.
Estoy un poco con lo que dice Lover.
Buena entrada.
Un saludo.

Emilio Aurelio dijo...

También fue mi primer Spirou, pero en la edición de Grijalbo. Era una deuda que tenía pendiente con Franquin, pues nunca había podido disfrutarlo de pequeño, a pesar de haberlo buscado por todas partes (de Huelv, se entiende). Finalmente, con mas de 20 tacos me lo compré, y no me decepcionó. Un humor muy diferente del de Goscinny, algo mas serio, pero también con mas aventuras. Quizas a medio camino entre Hergé y Goscinny.

Ya con 40 tacos mas o menos me compré el Ideas Negras editado por Dolmen, genial. Y finalmente, Gaston el Gafe, hace muy poco, la colección completa de Planeta, en los kioscos como Dios manda. Me pareció su obra cumbre, no tiene desperdicio.

Blueberry dijo...

Yo tambien tuve que esperar a Planeta para tener todo el Gafe. El problema de Spirou fué que hasta Grijalbo no había mucho material circulante, como dices, casi inaccesible.
Tambien creo que Gastón es su obra cumbre...¡¡Qué personaje!!! Y que dominio de la página. Un maestro