viernes, marzo 25, 2011

Blitz

Al hilo de lo comentado en una reciente entrada del excelente blog Mis comics y mas , sobre aprender francés leyendo comics franco belgas , tengo que decir que llevo un tiempo, breve, dedicandome al estudio del francés, lo que me ha permitido leer algunas cosillas que nuestros avispados editores patrios han dejado pasar de puntillas, y que me ha permitido leer material que dificilmente vamos a ver editado en nuestro país
Una de las adquisiones que mas me interesaban era Blitz, la primera parte de la trilogía sobre la flemática vida de los ingleses durante lo bombardeos alemanes, narrado por Riviere y esplendidamente dibujado por Floc'h, este último me encanta por su marcada influencia hergeana (vaya palabro). El guión y el dibujo, son basante ligeros, al fin y al cabo, es una obra de teatro escrita por sir Francis Albany con alguna ayuda de la sin par Olivia Strurgess, pero la obra no decepciona, pese a que es de 1.983.
Tengo intención de seguir consiguiendo obras de Floc'h, como el resto de esta trilogía, pero a la hora de ir adquiriendo cosas, la elección se hace muy reñida...las nuevas adquisiciones las iremos dejando al capricho de cada momento. Tan solo comentar que con unos meses de aprendizaje de francés, un buen diccionario y muchas ganas de leer este tipo de obras, y no se hace complicado leer los albumes....tampoco sale caro.
Para el que quiera saber algo más sobre esta serie, en éste enlace, mi tocayo Joaquín trata de ella en una gran entrada

2 comentarios:

jose luis harmonies dijo...

Pues mis felicitaciones por haberte sumergido de lleno en el apasionante camino de la lectura de BD en francés. De esta trilogía tengo en francés los dos primeros, Blitz y Underground. Y seguro que el tercero, "Blackout" también merece la pena, y no sólo por "completismo". Saludos!!!

Joaquín dijo...

Muchas gracias por remitirte a mi entrada en miscomicsymas. Yo también soy un enamorado de los dibujos de Floc´h y poco a poco he ido consiguiendo casi todo lo que ha publicado más allá de nuestras fronteras. Incluso un cartel publicitario de la elitista marca de ropa BREUER.